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Los 3 errores que veo en pitch decks de emprendedores

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En los últimos años he revisado decenas de pitch decks: emprendedores buscando inversionistas, equipos preparándose para Demo Day, fundadores que querían un segundo par de ojos antes de mandar el deck a su lista de contactos. Y aunque cada negocio es distinto, los errores se repiten con una consistencia notable.

Acá los tres que veo más seguido. Los tres se pueden arreglar en una tarde, pero la mayoría no los arregla porque no los ve.

Error 1: Empezar con la solución, no con el problema

El primer slide después de la portada suele ser una descripción del producto. "Somos una plataforma que conecta X con Y usando IA." El problema: nadie compra una solución sin entender primero el dolor.

Antes de hablar de tu producto, dedica al menos un slide a hacer doler el problema. Datos concretos. Un caso real. Una cifra de mercado. Que el inversionista piense "uf, eso sí es un problema" antes de saber siquiera lo que tú haces.

Si el inversionista no se conecta emocionalmente con el problema en los primeros 30 segundos, ya perdiste. Tu solución, por buena que sea, le va a sonar a una más entre cien.

Error 2: TAM gigantesco e irrelevante

"Nuestro mercado es de USD 500 mil millones." Y lo único que estás vendiendo es un software de agendamiento para clínicas dentales en Chile. El TAM (mercado total) tiene que ser realista, no aspiracional.

Lo que un buen inversionista quiere ver es:

  • SAM: el mercado al que realmente puedes acceder con tu modelo actual
  • SOM: la porción que crees que puedes capturar en 3-5 años
  • Cómo crece tu mercado y por qué AHORA es el momento

Un SOM honesto y bien argumentado vale más que un TAM inflado que cualquier inversionista experimentado va a desestimar.

Error 3: Roadmap fantástico sin métricas reales

El slide de tracción suele tener gráficos en hockey stick que prometen MRR de 6 cifras en año 2. Mientras que la realidad actual es que tienes 12 usuarios y 3 pagando.

Los inversionistas leen muchísimos decks. Saben distinguir entre proyecciones realistas y fantasías. Lo que les genera confianza no es que tu hockey stick sea grande, es que tus supuestos sean creíbles.

Mejor: muestra crecimiento real (aunque sea pequeño), explica qué hipótesis vas a validar con la inversión, y comprométete a milestones específicos. La honestidad gana.

Un buen pitch deck no es el más impresionante. Es el más honesto, mejor argumentado, y con la narrativa más clara.

Bonus: el equipo importa más de lo que crees

Especialmente en etapas tempranas, los inversionistas no invierten en ideas — invierten en equipos capaces de ejecutar. Dedica tiempo real al slide del equipo: por qué ustedes, qué experiencias relevantes traen, qué les falta y cómo lo van a resolver.

Si te interesa profundizar en cómo se construye un equipo desde cero, también te puede servir mi artículo sobre lo que aprendí cerrando mi primera startup.