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Cómo construí esta web con Claude Code (sin saber programar)

> npm install > claude-code "build my landing" > iterate. ship. iterate again.

Soy Ingeniero Comercial. No tengo background técnico, no sé escribir código, y la última vez que toqué HTML fue probablemente en un curso de la UAI hace varios años. Y aun así, esta web — la que estás leyendo ahora mismo — la construí yo, conversando con Claude Code.

Esto no es un anuncio. Es un experimento honesto de qué puede hacer alguien sin perfil técnico cuando se sienta a iterar con una IA capaz. Acá lo que aprendí.

Por qué Claude Code y no un constructor visual

Lo más obvio para alguien como yo habría sido un Wix, Squarespace o Webflow. Lo intenté. Funcionan, pero te encierran en plantillas. Cuando quería algo específico — una tipografía custom, un avatar flotante que sigue el scroll, una sección RRSS exactamente como yo la imaginaba — chocaba contra los límites del editor.

Con Claude Code, le explicaba en lenguaje natural lo que quería y lo construía. Mi limitación dejó de ser técnica y pasó a ser de criterio: ¿qué quiero? ¿qué tono? ¿qué priorizo? Esas preguntas no las responde la IA — las respondo yo.

Cómo arrancamos

El primer prompt fue largo. Le pasé mi manual de marca en PDF, los logos en SVG, la frase principal que quería ("Entre la idea y el proyecto hay un paso que nadie te enseña"), y una descripción de quién soy y a quién le hablo. Claude analizó todo y me devolvió una primera versión completa en una sola pasada.

No quedó perfecta. Pero quedó navegable, con identidad visual aplicada y con la estructura general correcta. Desde ahí empezamos a iterar.

El proceso real: iterar, no encargar

Lo que más me sorprendió fue que el proceso se parece mucho a trabajar con un buen colaborador junior — uno que sabe ejecutar pero necesita dirección. Ejemplos de cosas que pedí:

  • "La frase del hero está muy larga, hagámosla más punzante"
  • "La foto en mobile se ve muy literal, agregale duotone purple"
  • "Reemplazá los testimonios fake de redes con cards reales que linkeen a mis perfiles"
  • "Movamos Historia y Proyectos a una página /sobre-mi para aliviar el home"

Cada una de esas peticiones generó cambios concretos en código, con explicación de qué se hizo y por qué. La conversación fue tan importante como el código.

Lo que aprendí

1. La IA no reemplaza el criterio — lo amplifica. Las preguntas que tenía que responder (¿qué tono?, ¿qué jerarquía?, ¿qué quiero que pase cuando alguien llegue?) seguían siendo mías. Claude solo aceleró la ejecución.

2. Iterar es la nueva habilidad. No se trata de pedir "hazme una web". Se trata de pedir cosas chicas, ver el resultado, ajustar. La paciencia y la claridad valen más que el conocimiento técnico.

3. El brief importa más que nunca. Como en cualquier proyecto, mientras más claro tengas qué quieres, mejor sale. La IA es un espejo: si tu input es vago, tu output va a serlo también.

La pregunta no es si la IA puede construir tu web. Es si tú puedes describir lo que quieres con la suficiente claridad como para que valga la pena.

Lo que aún queda por hacer

Esta web no está terminada — ningún proyecto bueno lo está. Faltan posts por escribir, ajustes por hacer, métricas por configurar. Pero ya está viva, ya cumple su rol, y la construí yo (con ayuda) en una fracción del tiempo que me hubiera tomado contratar a alguien.

Si te interesa cómo uso IA en mi día a día, también puedes leer mi artículo sobre las herramientas de IA que uso cada semana. La filosofía es la misma: la IA no piensa por ti — piensa contigo.